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Propósitos saludables para el nuevo año

Empieza un año nuevo y la mayoría nos proponemos cumplir una serie de propósitos que consideramos beneficiosos para nuestra salud o para nuestra vida en general (cuidarme más, bajar de peso, comer más sano, beber menos alcohol, hacer deporte, etc.) Estos propósitos suelen ser los mismos que nos hemos propuesto el año anterior y el anterior pero que hasta ahora no hemos sido capaces de llevar a cabo.

  1. Propósitos
  2. Nos decimos “venga en enero empiezo, año nuevo vida nueva” “está vez va en serio, no me vuelve a pasar lo del año pasado” y empieza enero pero aún queda Reyes, después la vuelta a coger el ritmo de la rutina y cuando nos damos cuenta enero ya pasó y febrero qué corto es! y con los carnavales de por medio, pero “en marzo empiezo fijo”.

    Y un día por otro, una semana por otra, un mes por otro, nos pasamos la vida procrastinando, o lo que es lo mismo, posponiendo y retrasando nuestros propósitos y buscando y poniéndonos excusas de todo tipo para no sentirnos mal.

  3. ¿Qué nos impide llevar a cabo nuestros propósitos?
  4. La comodidad ,la inercia, la rutina, la zona de confort, la falta de motivación, las excusas y el conformismo.

    Somos “animales” de costumbres y romper hábitos nos cuesta mucho, sobre todo aquellos hábitos que apenas nos suponen esfuerzo. Es mucho más sencillo y más cómodo quedarnos en nuestra zona de confort que salir de ella.

    Siempre nos ponemos algún tipo de excusa de porque todavía no hemos empezado para autojustificarnos.

    Entonces es cuando empezamos a conformarnos con como están las cosas, con como estamos nosotros, con nuestras rutinas y hábitos y comenzamos a decirnos cosas tipo “es que no tengo tiempo para nada” “con mis horarios es imposible seguir una dieta” “tampoco estoy tan mal” “no todo va a ser sacrificio” “hacer deporte no es tan sano porque mira lo que le pasó a fulanito..” “a quién le amarga un dulce“ “pero de verdad que después del verano me organizo y empiezo”.

  5. Entonces ¿qué podemos hacer para conseguir cumplir nuestros propósitos?
    1. Marcarnos objetivos concretos.
    2. Si nuestro propósito es bajar de peso, debemos poner el peso al que queremos llegar y la fecha en la que lo queremos conseguir.

      Por ejemplo, si peso 70 kg y quiero llegar a los 62 kg, en semana Santa, nuestro objetivo será bajar 8 kg en 3 meses.

      Una vez marcado el objetivo tenemos que ver si es razonable, realista y alcanzable, si no lo es tenemos que replantearlo y si sí lo es tenemos que pasar al siguiente paso.

    3. Planificación de acciones concretas para alcanzar el objetivo.
    4. Tenemos que hacer una lista con las cosas que nos van a ayudar a conseguir nuestro objetivo.

      Por ejemplo, hacer una dieta (por mi cuenta o con ayuda de un profesional, tipo de dieta, organizar la compra de la semana y las comidas etc.), hacer deporte (anotarse en un gimnasio, ver qué días voy a ir y a qué actividades), empezar un tratamiento estético para obtener resultados más rápidos y efectivos (llamar a Nieves para que me asesore y coger citas), etc.

    5. Compromiso y motivación
    6. Una vez que tenemos el objetivo concreto y las acciones que tenemos que llevar a cabo para conseguirlo debemos de ponernos a ello ya, debemos de comprometernos con nuestro objetivo y sobre todo con nosotros mismos.

      Para ello es muy importante la motivación, y una buena forma de conseguirla es imaginando que ya hemos conseguido nuestro propósito y lo bien que nos sentimos con esos kilitos de menos.

    7. Comprobación
    8. A medida que va pasando el tiempo tenemos que ir viendo y comprobando si nuestras acciones nos están acercando a nuestro objetivo o no. En caso afirmativo seguiremos con nuestro plan y en caso negativo tendremos que hacer un análisis de la situación y un replanteamiento de la estrategia a seguir.

      Ahora que ya tienes alguna de las claves necesarias para alcanzar tus propósitos ¿a qué esperas para ponerte manos a la obra?

Te sentirás bien..
María Rey Durán.
Psicóloga & coach para el bienestar emocional.

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Claves para disfrutar de las fiestas sin coger kilos de más

Las navidades son unas fechas muy dadas a los excesos, comemos y bebemos más de la cuenta y como consecuencia solemos coger unos kilitos de más y ya sabemos lo fáciles que son de ganar y lo difíciles que son de perder!!

En este post te vamos a dar algunas de las claves para evitar coger esos kilos de más sin tener que renunciar a disfrutar de las fiestas.

  1. Lo más importante es aumentar nuestro grado de consciencia, es decir, tenemos que salir del modo piloto automático y hacernos conscientes de todo lo que comemos y bebemos y de cuándo lo hacemos, para así poder controlarlo y no comer por comer. Es muy frecuente mientras esperamos por la comida que nos pongamos a comer pan, o cuando estamos de sobremesa que no paremos de picar dulces sin a penas darnos cuenta, y simplemente aumentando nuestro nivel de consciencia sobre lo que hacemos es como podemos decidir evitar este tipo de conductas.
  2. Cuando vayamos a comer algo debemos de hacernos la siguiente pregunta: ¿esto que voy a comer es porqué realmente tengo hambre o me apetece o lo voy a comer por comer? Haciéndonos esta sencilla pregunta podemos evitar comer de más.
  3. Comer por aburrimiento está prohibido, cuando estemos en casa aburridos y tengamos la tentación de ir a la cocina a por chocolate, galletas, patatas fritas o lo que sea que nos apetezca, que nunca es una manzana, tenemos que recurrir a la pregunta anterior  “¿esto que voy a comer es porque realmente tengo hambre o lo voy a comer por aburrimiento?” y buscar algún tipo de entretenimiento que nos distraiga y nos evite comer por comer.
  4. No debemos de saltarnos comidas, ya que si nos saltamos por ejemplo la comida porque sabemos que tenemos una cena importante, lo único que vamos a conseguir es llegar muertos de hambre a la cena y comer en exceso por ansiedad, así que es mejor comer ligero y no llegar con tanta hambre a la hora de la cena.
  5. Si te excedes en alguna de las comidas del día intenta que el resto sean lo más ligeras posibles para compensar el exceso realizado y si eso no es posible, haz algo de ejercicio para quemar las calorías de más, camina entre 40 y 60 minutos a paso ligero o sal a bailar, la cuestión es no quedarse sentado todo el día.

En resumen, si queremos disfrutar de las fiestas sin arrepentirnos después de los excesos, tenemos que tener en mente nuestro objetivo y actuar con coherencia, siendo conscientes en todo momento de lo que hacemos y por qué lo hacemos y llevando a cabo las conductas compensatorias necesarias.

Te sentirás bien..

María Rey Durán.
Psicóloga & coach para el bienestar emocional.

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Efectos de la menopausia en nuestra piel

Efectos de la menopausia en nuestra piel

La menopausia es una etapa más del ciclo vital de las mujeres, forma parte del proceso natural de envejecimiento y, por tanto, todas las mujeres tarde o temprano vamos a tener que pasar por ella.

Aunque hay una serie de síntomas característicos que se relacionan con la menopausia (sofocos, insomnio, irritabilidad, ansiedad, depresión, disminución de la libido, alteraciones genitourinarias, osteoporosis, hipertensión, etc.), cada mujer va a experimentar esta etapa de forma diferente, ya que está sujeta a una gran variabilidad individual.

En este post nos vamos a centrar fundamentalmente en los cambios que se producen en la piel con la llegada de la menopausia y daremos algunas claves para prevenirlos y mejorarlos.

¿Qué es la menopausia?

La menopausia es el cese permanente de la menstruación durante doce meses consecutivos, secundaria a la pérdida de actividad hormonal en los ovarios.

Hay que diferenciar entre la premenopausia, que es el período que comprende desde los primeros desarreglos hasta la llegada de la menopausia propiamente dicha, es decir, cuando llevamos 12 meses seguidos sin la menstruación y la postmenopausia, que comprende entre los 5 y 10 años posteriores a la menopausia.

En general, suele producirse entre los 45 y los 55 años de edad.

¿Cómo afecta la llegada de la menopausia a nuestra piel?

Los efectos que provoca la menopausia en la piel tienen que ver fundamentalmente con la disminución de los estrógenos u hormonas femeninas, ya que estos se encargan de aumentar el grosor de la piel y de mantenerla húmeda y elástica. Por tanto, su ausencia va a provocar:

  • Una piel más deshidratada, seca y con aspecto rugoso.
  • Mayor número de arrugas y más profundas.
  • Pérdida de firmeza, las fibras de elastina y colágeno se degradan y la piel se descuelga, generando mayor flacidez, sobre todo en el óvalo facial y parte inferior del rostro, cuello, brazos y cara interna de las piernas.
  • Pérdida de luminosidad y vitalidad.
  • Aparición de manchas, especialmente en cara, dorso de las manos y escote, debido a alteraciones en la distribución de los melanocitos.
  • Aumento de peso, de grasa a nivel abdominal y retención de líquidos.

Claves para prevenir y mejorar los efectos de la menopausia en la piel.

Si tenemos en cuenta que a esta etapa hay que sumarle los cambios propios de la edad y la contribución de los factores externos, debemos de empezar a cuidarnos cuanto antes para intentar minimizar y retrasar el proceso de deterioro, manteniendo una serie de hábitos saludables.

Debemos de:

  • Llevar una alimentación sana y equilibrada.
  • Beber abundante agua.
  • Hacer ejercicio físico de forma regular.
  • No fumar.
  • Limitar las exposiciones al sol y utilizar cremas protectoras a diario.
  • Limpiar la piel, por la mañana y por la noche, con limpiadora y tónico.
  • Hidratar la piel, mañana y noche, con los cosméticos adecuados a las características y necesidades de la piel, contorno de ojos, serum, crema hidratante y/o regenerante.

De forma complementaria a estos cuidados básicos, hacernos tratamientos en cabina más específicos, tratamientos faciales (antiedad, antiarrugas, regenerantes, hidratantes, despigmentantes, etc.) y corporales (masajes, tratamientos reductores, reafirmantes, etc.) van a contribuir a una mejora significativa del estado de nuestra piel y de nuestro aspecto, retrasando más el proceso de envejecimiento.

Si tienes alguna duda o consulta, contamos con un equipo multidisciplinar dispuesto a asesorarte y ayudarte, así que no dudes en ponerte en contacto con nosotras.

Te sentirás bien por dentro y por fuera.

Nieves Durán.

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¿Quieres bajar de peso? Las emociones son la clave.

Cuando queremos bajar de peso uno de los factores más importantes a tener en cuenta son las emociones, sí has leído bien, nuestras emociones juegan un papel fundamental a la hora de controlar nuestro peso y son uno de los principales obstáculos cuando nos queremos poner a dieta y adelgazar.

  1. ¿Cómo influyen nuestras emociones?

  2. Las emociones guían nuestros comportamientos, aunque en muchas ocasiones no seamos conscientes de ellas, están detrás de todos nuestros actos, hábitos y conductas, nos movemos por emociones, ya que actúan como un motor que nos acerca hacia aquello que nos produce placer y nos aleja de lo que nos produce malestar.

  3. ¿Sabes qué emociones te impulsan a comer?

  4. Alguna vez te has parado a pensar..
    ¿Por qué comes la mayoría de las veces? y ¿por qué comes lo que comes? ¿es por qué realmente tienes hambre? o quizás, porque estás tratando de satisfacer algún estado emocional.
    ¿Sueles comer cuándo sientes tristeza? ¿aburrimiento? ¿estrés? ¿enfado? ¿ansiedad? ¿alegría? y ¿cuándo te sientes vacío?
    Saber qué nos impulsa a comer es muy importante para llevar a cabo las medidas adecuadas para poder controlarlo.

  5. ¿Cómo afrontas tus estados emocionales?

  6. Muchas veces tratamos de satisfacer nuestras emociones a través de la comida, utilizamos la comida como una vía de escape, como una forma de calmarnos, para no tener que enfrentarnos a nuestros problemas y afrontarlos. Y está claro que esa no es la solución, es más, se puede llegar a convertir en un problema.
    Por tanto, debemos aprender a identificar nuestros estados emocionales y a gestionarlos de manera adecuada para nuestro bienestar tanto emocional como físico.

  7. ¿Por qué comer nos relaja?

  8. Comer nos relaja porque a lo largo de nuestra vida hemos ido asociando la comida al bienestar, tanto a través de nuestra propia experiencia, como de lo que hemos ido aprendiendo y observando.
    Alguna vez te has parado a pensar…
    ¿Qué hacen las madres y los adultos para intentar calmar a los bebés y a los niños cuando no saben qué les pasa o para que se tranquilicen? Les dan el pecho, el biberón, el chupete, un trozo de pan o una chuche.
    ¿Cómo se consuelan en las películas cuando tienen algún desengaño amoroso o están tristes? Básicamente poniéndose las botas con comida basura y helados.
    ¿Qué hacemos cuando queremos celebrar algún acontecimiento? Nos reunimos para comer y beber.
    Sí, nuestro mundo emocional gira alrededor de la comida. A lo largo de nuestra vida y de forma inevitable hemos ido asociando la comida con nuestros estados emocionales sin apenas ser conscientes de ello, y la mayoría de las veces nos ponemos a comer sin saber por qué y sin querer hacerlo.
    Por todo ello y en conclusión, es fundamental cuando nos ponemos a dieta o queremos controlar nuestro peso, hacernos conscientes de nuestras emociones, aprender a identificar qué estamos sintiendo y cómo podemos afrontar o gestionar esos sentimientos de una manera más beneficiosa para mejorar nuestra relación con la comida y alcanzar nuestros objetivos.

    Te sentirás bien.
    María Rey Durán
    Psicóloga & Coach para el bienestar emocional.

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